#10 – AnoHana: Menma podía comer pero nadie le daba un lápiz.
#9 – Yondemasu yo, Azazel-san: Risas. Rinko estando ridículamente buena. Más risas. De repente Kamiya Hiroshi. Y más risas.
#8 – Katte ni Kaizou: Porque es de Kumeta. Ponerla en el primer puesto sería injusto para el resto, así que la he colocado en el primer sitio donde he encontrado un hueco. Recuerdo estar pasando las vacaciones de verano en el pueblo, con un Internet lentísimo y aislado de… aislado de mi habitación en Valencia. Pues esta serie de OVAs me llegó a hacer llorar de la risa. Y eso no es fácil estando en una situación como la mía. Los cameos de Kumeta fueron muy graciosos también.
#7 – Tiger & Bunny: Un anime que probablemente no me hubiese llamado demasiado la atención si no hubiese sido por eso de recordarme un poco a Los Increíbles durantes los primeros capítulos. Pero, nah, me gustó mucho en todos los aspectos. Lejos de convertirse en el sausagefest para fujoshis que esperaba, fue un anime que disfruté viendo.
#6 – Steins;Gate: Okarin es uno de los mejores personajes de este año. Las partes cómicas me hicieron gracia y lo demás me mantuvo pegado a la silla hasta el final. Me gustó tanto que creé un blog y lo llamé Juicy Karaage #1. Flipas.
#5 – Usagi Drop: Otro de esos animes que vi durante las vacaciones de verano. Era increíble lo rápido que parecía pasar el tiempo al verlo. Encima la historia es entrañable, el dibujo es bonito y la voz de Rin es perfecta.
#4 – Puella Magi Madoka Magica: Este es el que iba a ser el mejor anime jamás creado y terminó no siéndolo. Pero bueno, tampoco es malo. Creo. Y como soy Shinbofag lo pongo aquí. Madoka estaba especialmente mona cuando lloraba. Adiós.
#3 – Kaiji S2: No había visto nada de Kaiji hasta este año. Sabía quién era. Sabía que era bueno. Lo que no sabía es que fuese TAN bueno. Después de empezar con la primera temporada no pude parar hasta terminar la siguiente. Así que, sí, debe de ser la serie más adictiva que he visto en mi vida. Algo así no puede ser malo.
#2 – Mawaru Penguindrum – Imagiiiiiine. Imagina lo buena que debe de ser si para entenderla del todo tienes que volverla a ver. Y encima quieres.
#1 – Nichijou: Dejando de lado eso de la animación de película; los personajes y el humor absurdo de Nichijou son lo que hicieron que este se convirtiera en uno de mis animes favoritos de siempre. Obligatorio mencionar también los OPs de Hyadain, los EDs bonitos y el hecho de que Arawi Keiichi sea un genio.
Mención especial:
Dororon Enma-kun Meeramera: Otra de las mejores comedias del año. Increíblemente divertida, con altas dósis de humor gamberro al igual que Azazel-san y Kaizou.
Chihayafuru: Que no entra en la lista simplemente porque no ha terminado aún. ¿Que qué más dará eso? Pues que es lo que utilizo como excusa para no tener que elegir un puesto para ella.
Tamayura ~hitotose~: Al contrario que con Chihayafuru, Tamayura no entra en la lista porque directamente no me la vi. Aparentemente las raws daban asco. Prefiero esperar a los BDs para ver este anime porque, después de haber visto las OVAs, sé que me encantará y sé que fácilmente puede quitarle el puesto a AnoHana y lo mismo a varios más.
























