Está bien, después de varios días (muchos) diciendo que escribiría una entrada sobre Tera y lo bueno que es, por fin me da por hacerlo en serio. O al menos prometo tener un borrador guardado antes de que me vaya a la cama. Me voy a ahorrar explicar lo que es Tera porque no me dedico a esto – esto ya lo he dicho antes en alguna otra entrada. Lo que sí puedo decir es que es el primer MMORPG de pago por el que estoy dispuesto a pagar mensualmente. Lo tiene todo. Al menos todo lo que me pueda interesar. Lolis, gráficos bonitos, música bonita, gatos, pájaros, ponies, personajes con nombres graciosos y muchas piedras que escalar.

Sí, porque en realidad Tera es un juego de escalar. Es más, Tera es el mejor simulador de escalada en existencia, es incluso mejor que los juegos que se crearon con el propósito de ser simuladores de escalada. De verdad. Y no sé si lo he dicho antes, pero el juego está lleno de piedras. Y qué piedras. De todas las formas y tamaños. Encima muy bonitas. Sólo espero que el día 3 de mayo sigamos pudiendo escalar esas rocas. En el caso de que no sea así, al menos me sentiré orgulloso de haber podido ser uno de los pocos que hemos conseguido ser los primeros que se pusieron a bailar en una “dance party” en toda regla, los primeros que logramos observar Velika desde la cima de una montaña y los primeros en tomar atajos que casi nos cuestan la vida al encontrarnos con monstruos 10 niveles superiores al nuestro. Y dejando eso de lado, tan sólo habiendo jugado la beta de Tera durante poco más de un fin de semana puedo decir con total seguridad que no sólo es el juego online que más he disfrutado jugando sino que también el que más se acerca a mis gustos. Realmente vale la pena. Probablemente la mejor experiencia que he tenido nunca con un juego de este tipo. No, sin duda lo ha sido.